domingo 18 de abril de 2010

As de Corazones

Me encuentro de nuevo rozando casi la obsesión, el querer ganar. Eso me ciega y no me gusta. No soy de las personas que luchan por un premio casi inalcanzable, pero ahora lo quiero.
De todas formas, no merece más la pena seguir apostando en este juego, al final me tocará tirar las cartas. El tener una buena mano y ganar la partida es sólo cuestión de suerte, y normalmente ésta no es muy buena compañera mía. Siendo sincera, no sé jugar demasiado bien ni esconder ases en la manga.
Dejaré de ser jugadora para convertirme algún día en el premio por el que otros jueguen, porque yo esta vez, y nuevamente, me retiro.

1 comentarios:

  1. Hasta qé punto es imprescindible jugar?

    A veces, pienso como tú, en levantarme de la mesa y esperar a que algún día sea yo el premio. La cosa es... el premio de quién? de cualquiera con suerte¿?

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